“Es de locos, es una cosa rarísima”, dice Sergio Denis, quien de unos años a esta parte se ha convertido en protagonista de un revival absoluto
 
 
“Es de locos, es una cosa rarísima”, dice Sergio Denis, quien de unos años a esta parte se ha convertido en protagonista de un revival absoluto: además de un sitio de Internet apto para iniciar profanos, tiene en agenda un inminente show en el Gran Rex (el próximo sábado 17); además bandas de rock (Nativo, Massacre) lo han reversionado, al igual que el megahitero grupo adolescente Teen Angels; empresas como Coca-Cola y Arcor le han pedido derechos de sus canciones para publicidades, sino
que también “en las hinchadas, que tomaron la música y parte de la letra para adaptarla, y en los boliches volvió a sonar Te quiero tanto. La otra vez en el programa de radio de Matías Martin pasaron a una hinchada japonesa cantándola... y no sabés lo que eran los pibes cantándola en el Teatro Fénix la otra vez”, agrega, en referencia a su participación en la fiesta. “Me conmovió, la mayoría eran chicos, estudiantes, tuve comentarios inesperados.”

–¿Por ejemplo?

–Yo salí a cantar a las 3 de la mañana, pero llegué un rato antes. Estaba en el camarín, con la Pantera Rosa , el Ninja, los luchadores enanos que se preparaban, el striper de 140 kilos que es un fenómeno... Yo los veía y lloraba de risa. Y el payaso me miraba con timidez, yo no sabía qué decirle, hasta que lo saludé, y me dijo: “Vos sos genuino, loco, sos monumental, no es casual que estés acá”... Yo había visto que era todo un escándalo. Claro, cuando estás esperando tu horario y ves pasar a las brujitas, a las caperucitas, a un montón de disfrazados, te imaginás que algo va a pasar. Y pasó, fue increíble. Es una cosa de locos.

Tan de locos fue esa noche que Pablo, el contador, no cree que vaya a olvidarla. “La fiesta era un viernes y yo saqué un boleto para volar a las 6 de la mañana del sábado a Mendoza, eran mis vacaciones. Sergio Denis salió a cantar a las 3 de la mañana, y yo no me podía ir, quería verlo. ¡Y lo vi! Salí de ahí a las 4 y pico de la mañana, corriendo en taxi para ir a buscar la valija a mi casa, ir a Aeroparque... Casi pierdo el vuelo. Pero valía la pena, eh.”