"El Rey nos trajo de vuelta al pago viejo", dijo Ofelia, una antigua cerrense que hoy reside en Bahía Blanca. Y "Palito" cantó todas sus canciones, aquellas que quedaron para siempre en el corazón de los argentinos y fue como recuperar la edad de la inocencia, para todos aquellos que superan o se acercan a las seis décadas.
Con un despliegue inusual de sonido, tres pantallas gigantes y un iluminación que sólo pudieron apreciarse en plenitud al caer la fría noche, Ortega se brindó y fue desgranando su historia a través de canciones y palabras, y calando hondo en un auditorio bien predispuesto para las emociones.
Con alegría
Arrancó con Viva la vida y éste fue el leit motiv de todo el espectáculo, una celebración de la vida que, según el artista, siempre da oportunidades y en la cual no importa el punto de partida sino las metas, el esfuerzo y el corazón que se pongan para conquistarlas.
Decí por qué no querés, Camelia, Que Dios te bendiga siguieron a continuación.
"Es una inmensa alegría volver después de mucho tiempo a Bahía Blanca y, sobre todo llegar a esta localidad, General Daniel Cerri, celebrando sus 135 años. Y ustedes están aquí peleándole al futuro, que ya empieza a vislumbrarse. General Cerri volverá a tener el brillo que alguna vez disfrutó", dijo el ex gobernador tucumano poniendo en evidencia las charlas de sobremesa que siguieron a la cena con que lo había agasajado el intendente municipal Cristian Breitenstein.
"Ayer estuvimos hasta largas horas de la noche con `Palito' y Lalo Fransen y no tuvo problemas, agarró la guitarra, cantó como diez canciones. Es un gran tipo y no es casual que lo hallamos elegido para que cierre esta fiesta, porque me parece que refleja muy bien la idiosincrasia de Cerri, porque es alguien que tuvo muchos altos y bajos en la vida, viene de un lugar muy humilde, muy esforzado, tal como los ciclos que ha tenido esta población. Ojalá que lo que venga sea mejor", dijo el jefe comunal.
Cantando y contando
Impecable en un terno gris verdeazulado con camisa blanca, y delgadísimo, Ramón siguió cantando y contando. Emocionó a todos con la canción que le dedicó a su amigo Sandro y con los imposibles dúos que tecnología mediante, realizó con Elvis Presley, el Rock de la cárcel y Júrame con Plácido Domingo.
Se ganó la simpatía de todos los presentes cuando vistió la camiseta de Sansinena que le regaló el intendente, sin olvidarse de mencionar a su amigo Daniel Scioli, del que aseguró que sin lugar a dudas seguiría haciendo mucho por Cerri.
Despeinada, Bienvenido amor, Popotitos, Tengo el corazón contento, La felicidad , entre los rítmicos; y Sabor a nada y Vestida de novia , entre los melódicos, deleitaron a todos los presentes, quienes también se emocionaron con los temas de Lalo Fransen. Allí "Palito" tocó la batería y Qué suerte , tema que le pertenece junto a Chico Novarro, y que fue interpretado por las chicas del coro.
En la pantalla se veían fragmentos de películas con los integrantes del mítico Club del Clan.
Entre los asistentes, hubo satisfacción y nostalgia. A pesar del frío nadie quería irse y se sucedieron los bises. Yo tengo fe y Media novia quedaron como las últimas interpretaciones.
Y todos se fueron con el corazón contento.
Elva Cufré/" La Nueva Provincia "