Si bien Pintos y su banda han sido números puestos en casi todos los festivales folclóricos locales durante años, en aquellos espacios, por la fugacidad de la programación y las atmósferas típicas de estos formatos, pocas veces se pueden generar las condiciones para un intercambio directo, cercano y contagioso.
Esta vez, sí sucedió y se notó a lo largo de un recital cuyo recorrido de repertorio funcionó como un fuelle emocional que Pintos manipuló a su antojo, resultado de su sincera y expresiva capacidad para manejar los climas y amalgamar con su carisma los sentimientos de él y del público, pasando del estallido bailable eurófico, gritón y coreográfico, a niveles de pura simpleza y despojo, usando incluso el silencio como otro elemento de comunicación.
El recital se dividió claramente en dos mitades. La primera dedicada completamente a "Reevoluciones", con muchas de sus canciones ya aprendidas por la platea, gesto que el mismo Abel se encargó de agraceder en más de una oportunidad y una segunda parte que recorrió sus discos anteriores.
Con la maestría de sus músicos, su hermano Ariel Pintos, el guitarrista - y también productor del disco - Marcelo Predacino quien le dio el decidido toque rockero al concierto, los bajos de Norberto Córdoba, los teclados, el acordeón y las máquinas de Alfredo Hernández y la batería y percusión de Claudio Di Cicco, las treinta canciones del recital se sucedieron casi sin pausas. Así se sucedieron "Halleluja", "Una flor y una cruz", "Flores en el río", "Amáme".
Aprovechó entre canción y canción contar anécdotas de la grabación y la difícil tarea de quedarse con apenas doce, por ello, también cantó el tema fantasma del disco, "Solo soy una canción" escondido al finalizar el último de la lista, precisamente "Revolución", el emblema de este recital que cantó dos veces.
En "No me olvides", el mejor de la placa, Abel se dejó llevar por la emoción que venía conteniendo desde el arranque, al comprender el fuerte feedback de la ovacionante platea. Le sucedieron el hit "Aventura" - que en el CD canta con Marcela Morelo-.
En "Incomparable" Abel se llevó la sorpresa al descubrir que la totalidad de los espectadores realizaron una coreografía - aprendida en silencio minutos antes del recital en complicidad con uno de los organizadores del concierto- que resultó el momento más divertido de la noche. Aunque no fue el único. En una segunda parte, Abel, ya más relajado, sin el saco que llevó puesto desde el comienzo, los recuerdos y la informalidad se acomodaron a la retrospectiva.
En esta etapa consiguió momentos íntimos. Se destacaron "Quisiera", "Solo canto por vos", "Mi error". Se desbancó con otros ritmos más rockeros como "Canta" y dosis de reggae en "Todo está en vos". Pero la emoción continuó con el icono "Bailando con tu sombra Alelí" y "Sueño dorado" cantada a dúo con el invitado de la noche, el mendocino Sebastián Garay, consiguiendo uno de los momentos más altos de la noche. Con "Tu voz" y "Bella flor" se fue despidiendo. .. Pablo Pereyra - ppereyra@losandes.com.ar
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